viernes, 31 de marzo de 2017

OSCURIDAD QUE ILUMINA

La oscuridad ilumina el camino del viajero. La luz no siempre es buena. No siempre es aliada. La luz oscurece a un alma desgarrada. En la oscuridad nos descubrimos. Fuertes. Sagaces. Luminosos. Pensarnos en la oscuridad es necesario. Miserias. Tristezas. Engaños. Desencuentros. Penurias. Dudas. Incertidumbre. Descubrirse en la oscuridad es admitir nuestra imperfección. Nuestra posibilidad de pensarnos imperfectos nos hace los entes más perfectos.

jueves, 23 de marzo de 2017

PSEUDOPOESÍA

La catedral iluminada. Como si quisiera destacarse. ¿Tendrá que ver con el cielo? ¿La luz hacia donde se dirigen los espíritus? Inamovible, imponente, maravillosa. Observa, contempla. Está ahí, quieta. Perfecta metáfora de Dios. Abajo, movimiento nocturno. Una fuente vomitando chorros de agua. Personas caminando. Inmersas en sus pensamientos. En sus vidas. ¿Son distintas vidas? ¿La vida es un todo que se ramifica? ¿Por qué hay vida? Sentado en un banco. Observando, contemplando. Como la catedral iluminada. Soy pequeño. Ella enorme. Sólo soy un hombre escribiendo. Ella es la casa de Dios. Mejor que todo sea así. Que siga así. El hombre es hombre. Dios es Dios. El problema es cuando el primero se cree el segundo.

lunes, 20 de marzo de 2017

PSEUDO POESÍA

Rearmarse, reamarse. Rearmarse de los golpes. De las caídas. De los choques. De las lágrimas derramadas. Reamarse. Para reír. Para llorar las lágrimas que regocijan. Para volver a descubrirse. Para vivir. Reamarse para rearmarse.

jueves, 2 de marzo de 2017

EL OLVIDO DE DUDAR

La duda es un método para filosofar. La duda es la que nos lleva las preguntas por las cuestiones existenciales. La duda nos hace pensar. La duda es positiva en filosofía. Sin embargo, la duda a veces nos puede jugar malas pasadas. En este mundo concebido en términos de utilidad, dudar del orden establecido nos encasilla en esas personas que son consideradas como '' bichos raros'' '' frikis'' etc. En el mundo de hoy la duda excluye. No se porque estoy hablando de todo eso, si a donde quiero llegar es a la duda en el amor. Digo amor, porque no me sale otra palabra. Aunque ahora que lo pienso un poco, capaz que es una fase del amor. No lo sé, será para otra ocasión. La cuestión es que la duda , mezclada con el amor, arman un cóctel explosivo. Y no hablo de la típica duda de si tu pareja estuvo con otra persona o no. Hablo de otra cosa. De lo primero. Siempre dudé de hablarle a una chica que tenía en estas maravillosas herramientas llamadas redes sociales. Siempre la vi, estaba ahi. Es bonita, muy bonita, y si embargo yo dudaba de hablarle. No sé por qué, no tengo una respuesta. Ella estaba ahí , y yo dudaba. Un día fui un inconsciente, me olvide de la duda gracias a Dios y le hablé. Sabés una cosa? Fue lo mejor que me pudo haber pasado. Viste que yo siempre me golpeo con el tema del amor porque no disimulo ni un poco y voy a fondo. Bueno, a esa chica le hablé, y empezamos a hablar, y si hubiera seguido dudando me hubiera perdido de cosas en las que ya no creía mucho. Me hubiera perdido de las sonrisas, los chistes tontos, las miradas pícaras, las charlas profundas, las cosas en común y las diferencias, los besos tiernos y los abrazos que te vuelven a armar. Esos que a mi me hacian falta porque , como vos sabés, estaba desarmado por todos lados. Mirá todo lo que me hubiera perdido. Una vez me dijeron que el universo es el que pone cada cosa en su lugar. Otros dicen que es el cosmos. Otros Dios, y otros la madre naturaleza. Yo no sé si es todo eso, o todo eso es uno solo, pero se que hoy, estoy contento hermano, porque gracias a un olvido, encontré a una chica que me mira con ese nosequé que enamora. Probalo, hace bien.

viernes, 10 de febrero de 2017

REMINISCENCIA DEL AMOR

Hay pocas oportunidades en la vida de ver cristalizados sentimientos que tenemos la certeza de que existen pero que nunca vemos. El platonismo sostiene que las almas, antes de nacer, se encuentran en un mundo ideal donde conocen las sensaciones, los sentimientos y los valores en su esencia verdadera que olvidan durante la existencia terrenal pero que pueden recordarse. Esto es la reminiscencia, el recuerdo de aquello que el alma trae de aquel mundo. Uno de esos es el amor. Lo extraño es que en las almas de todas las personas el amor vive, pero son contadas las que pueden recordarlo. Toda esta larga introducción tiene que ver con una historia que me contaron en la que lo platónico dejó de serlo. El recuerdo vivo de la esencia del amor. Una pareja que transita la vejez decidió bifurcar su camino unido hace décadas. Los estereotipos no aprueban estas decisiones, pero ellos la tomaron. Ahora que lo pienso, eso es valentía pura, pero no viene al caso. Con el paso de los aňos, el hombre enfermó de algo complicado, que da ocas oportunidades, que se expande por el cuerpo como el imperio romano por el mediterráneo 30 siglos atrás. La enfermedad lo llevó a una cama de una clínica y lo puso en esa situación de no saber en qué momento la existencia terrenal da paso a otra cosa, al regreso del alma al mundo ideal, al estadío antes de nacer. Como toda persona grande, cuenta siempre las mismas historias, pero esa tarde especial todos le prestaban atención. En un instante, la nieta del hombre ( quien me contó la historia y por quien siento algo especial que algún día le diré , pero tampoco viene al caso) fijó sus ojos en los ojos de su abuela, la mujer de quién el hombre se había separado. Sus ojos. Sus ojos mostraban el amor puro, esencial, verdadero. Sus ojos brillaban como los ojos de una adolescente que cree en el amor eterno. Si expresión era la misma del momento en que se eligieron para siempre. El amor existe. Dichosas las personas que pueden recordarlo.

martes, 31 de enero de 2017

MI MAQUINA DEL TIEMPO

No podemos volver el tiempo atrás. La física lo dice. Hasta ahora no se ha inventado la máquina del tiempo de Herbert George Wells. Esto de los viajes en el tiempo es algo que tiene obsesionado al hombre desde la existencia misma del tiempo, siendo este una construcción del hombre. Como decía, la física y los físicos nos dicen que no se puede volver el tiempo atrás, pero yo digo que sí se puede, sólo que no como dicen aquellos. La clave de los viajes en el tiempo está en nuestra mente. Ella nos lleva a donde queramos. Nos trae el pasado y nos construye un futuro. Algunos podrán leer esto y refutarlo diciendo que no son viajes en EL tiempo, sino en MI tiempo. Lamento decirle que no discutiré, sino que les daré la razón porque yo comparto esa afirmación. La mente no nos lleva a la crucifixión de Cristo ni a la América Precolombina, sino que como dije más arriba, nos lleva a nuestro pasado, y nos construye un futuro. Esto también es viajar en el tiempo ¿Acaso la física tiene la potestad para decidir sobre estas cuestiones? Volviendo a los viajes en el tiempo, hace unos días tuve la feliz experiencia de volver al lugar de vacaciones de mi infancia, que fue volver a la infancia misma. Pasé de tener 26 años a tener 8. Retrasé mi vida 18 años. Si, viaje en el tiempo. Recordé las mañanas húmedas yendo a comprar el pan casero recién horneado que era untado en picadillo, el hotel del lugar (ego altísimo para autodenominarse hotel) , el maravilloso río que serpentea por las enormes piedras. En las aguas de ese río aprendí a nadar. Recuerdo con ternura la piedra donde pescábamos mojarritas que luego se destripaban y se freezaban para tirarlas al aceite hirviendo al final de las vacaciones. Ahora suena cruel, pero a los 8 años la crueldad no está desarrollada en nuestra personalidad. O sí. No lo sé. Prefiero pensar que de niño conservamos ese instinto básico heredado de la evolución que nos dice que para comer hay que cazar y pescar. Recuerdo también la inconsciencia de trepar piedras gigantes buscando vaya a saber qué, la mulita que venía a pastar , el sol yéndose por detrás de las montañas, las noches eternas jugando a los juegos electrónicos con las fichas esas viejas de metal. Nunca alcanzaban las horas. Todos esos momentos se vinieron de golpe. El pueblo enclavado en el medio de las sierras de comechingones cambió un poco, pero en esencia se mantiene igual que hace 18 años. Yo sí puedo decir que soy un viajero del tiempo. No como lo imaginó Wells. Prefiero viajar a mi manera.

lunes, 30 de enero de 2017

PSEUDO POESÍA

Sentado en la piedra pienso Sentado en la piedra imagino Sentado en la piedra sueño Sentado en la piedra sonrío El aire que llena los pulmones Aire serrano Aire puro Aire que limpia cuando envuelve El agua cristalina que corre No detiene su marcha El agua cristalina deja ver el fondo del río ReflEja los rostros Refleja la vida Sentado en la piedra pienso Sentado en la piedra imagino …